Ejercicio e hipertensión arterial

February 1, 2019

 

La hipertensión arterial es una patología crónica que consiste en el aumento de la presión arterial, condición que afecta a un gran porcentaje de la población mundial siendo este cada vez más preocupante.

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos sanguíneos o arterias como resultado de la función de “bombeo” que tiene el corazón, el volumen sanguíneo, la resistencia de las arterias al flujo y el diámetro de la luz arterial.

 

La presión arterial se mide con un aparato denominado esfigmomanómetro, apoyado con la ayuda de éste se expresa en milímetros (mm) de mercurio (Hg) mediante dos cifras. La cifra mayor que corresponde a la presión sistólica, se produce cuando el corazón se contrae y la sangre ejerce mayor presión sobre las paredes de las arterias. La cifra menor que representa la presión diastólica se produce cuando el corazón se relaja después de cada contracción, por lo que, la presión que ejerce el flujo de sangre sobre las paredes de las arterias es menor.

 

La hipertensión arterial es un reconocido problema de salud a nivel mundial, el 50% de las personas mayores de 60 años sufre de esta condición. Las cifras de presión arterial a partir de las cuales se ha considerado a una persona como hipertensa, se han modificado en el transcurso del tiempo, según los conocimientos, las evidencias disponibles y las opiniones predominantes en cada momento y lugar.  

 

¿Cómo se manifiesta la hipertensión arterial?

 

La hipertensión arterial también se conoce como “el asesino silencioso” ya que puede evolucionar sin manifestar ningún síntoma o ser éstos leves, algunas manifestaciones que produce son disnea, mareo, edema de extremidades inferiores y dolor torácico, dolor de cabeza, visión borrosa, zumbido de oídos, nerviosismo y cansancio, lo que interfiere mucho con la realización de actividades de la vida diaria y lleva a deterioro de la calidad de vida.

Complicaciones de la Hipertensión Arterial.

Los niveles elevados de presión arterial producen cambios estructurales en el sistema arterial que afectan órganos, tales como cerebro, corazón, riñón, determinando las principales complicaciones de la hipertensión arterial. Es por esto que un individuo con hipertensión arterial tiene un riesgo elevado de padecer enfermedad cardiovascular fatal o no, en especial evento cerebrovascular, infarto de miocardio y angina, insuficiencia cardiaca, enfermedad arterial periférica y renal y la falta de tratamiento puede acortar la vida hasta en 5 años.

 

Factores de riesgo que condicionan la aparición de hipertensión arterial.

Los factores de riesgo son las condiciones propias de cada persona que pueden favorecer el desarrollo de la hipertensión tales como:

• Exceso de peso

• Falta de actividad física

• Consumo excesivo de sal y alcohol

• Ingesta insuficiente de potasio

• Tabaquismo

• Estrés

• Presión arterial fronteriza (130-139/85-89 mm de Hg).

•  Antecedentes familiares de hipertensión.

• Tener más de 60 años de edad

 

 

Tratamiento de la hipertensión arterial.

 

El tratamiento de esta enfermedad es totalmente necesario para prevenir la aparición de otras patologías más graves, tiene como propósito evitar el avance de la enfermedad, prevenir las complicaciones, mejorar la calidad de vida y reducir la mortalidad por esta causa, puede ser farmacológico y no farmacológico. Entre estos últimos estaría la reducción del peso corporal a través de la dieta, la restricción del sodio, la eliminación del alcohol, tabaco y el ejercicio físico.

La principal meta del tratamiento consiste en lograr una presión arterial menor de 140/90 mm de Hg; en el caso de las personas con diabetes la meta consiste en mantener una presión arterial menor de 130/85 mm de Hg.

 

El tratamiento farmacológico deberá ser individualizado y de acuerdo con el cuadro clínico, tomando en cuenta el modo de acción, las indicaciones y las contraindicaciones, los efectos adversos, las interacciones farmacológicas, otras enfermedades que padezca la persona y el costo económico. Es muy importante considerar que la administración de medicamentos sólo puede ser autorizada por su médico y deberá sólo utilizar las dosis indicadas por él.

En la hipertensión arterial, etapas 1 y 2, el manejo inicial del paciente será de carácter “no farmacológico” durante los primeros doce y seis meses respectivamente. Este manejo incluye: alimentación saludable, reducción de la ingesta de sal, control de peso, control de los niveles de colesterol, disminución de la ingesta de alcohol, evitar o dejar el hábito de fumar y realizar una actividad física constante.

 

Ejercicio e hipertensión arterial.

 

El ejercicio se ha convertido en una herramienta no farmacológica de primera magnitud en la prevención y tratamiento de la hipertensión arterial. El ejercicio e hipertensión arterial  tienen una relación inversa, la inactividad incrementa la prevalencia de hipertensión arterial y los pacientes hipertensos físicamente activos tienen menor tasa de mortalidad que los sedentarios. Además, el entrenamiento también tiene efectos muy favorables sobre otros factores de riesgo cardiovasculares.  Diversos estudios indican que el ejercicio aeróbico tiene un efecto favorable para reducir la presión arterial, respaldando el uso de este como medida terapéutica, complementado con el cambio de hábitos, control del sobrepeso mediante dieta y eliminación del alcohol y tabaco.

 

La prescripción  del ejercicio debe ser individualizada y otorgada por un profesional de la salud ya que se puede indicar ejercicio aeróbico o ejercicio de fuerza dependiendo de los objetivos y características de cada paciente.

El ejercicio recomendado para la prevención y como método complementario de tratamiento de la HTA es el aeróbico, implicando a grandes grupos musculares, de forma prolongada o interválico (caminar, correr, bicicleta o nadar) a una intensidad moderada (entre 50 y 70% de la frecuencia cardiaca máxima), en tanto que el ejercicio de fuerza, debe recomendarse como actividad complementaria al trabajo aeróbico, con cargas que no superen el 50-70% de 1RM (repetición máxima). Se recomienda realizar 45 a 60 minutos diarios de ejercicio aeróbico continuo o intermitente 3 a 5 días por semana.

El ejercicio de fuerza ha sido mucho menos estudiado que el de resistencia aeróbica, aunque parece que los entrenamientos de fuerza isotónica también provocan una respuesta favorable en los hipertensos. Sin embargo, los trabajos de fuerza con cargas máximas provocan grandes incrementos en la presión arterial sistólica y diastólica, por lo que hay que tener precaución evitando trabajar con cargas máximas, especialmente en individuos con riesgo de complicaciones.

Un punto muy importante es que la actividad elegida sea aceptada por el paciente.

El riesgo-beneficio es altamente favorable para la mayoría de pacientes con hipertensión, pero deben tomarse algunas precauciones. Los pacientes con presiones arteriales sistólicas mayores o iguales a 160/100 mmHg deben disminuir y controlar  sus presiones antes de comenzar el programa. La prescripción, debe ser un acto médico. tras la realización del diagnóstico. Se debe establecer el plan de tratamiento incluyendo el tipo de ejercicio, la duración, la intensidad y la frecuencia de aplicación.  Por esta razón es importante que te asesores con tu médico de confianza quien te puede referir con el grupo de profesionales indicado para mejorar tu calidad de vida.

 

 

Referencias:

  • Moraga C. Prescripción de ejercicio en pacientes con hipertensión arterial. Rev. Costarr. Cardiol. 2008 Enero-Diciembre, Volumen 10, No. 1-2 http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1409-41422008000100004

  • Del Valle M, ManonellesP, de Teresa C, et al. Prescripción de ejercicio físico en la prevención y tratamiento de la hipertensión arterial. Documento de Consenso de la Sociedad Española de Medicina del Deporte (SEMED-FEMEDE). Arch Med Deporte 2015;32(5):281-312 http://femede.es/documentos/Consenso_prescripcion_ejercicio_HTA.pdf

  • Fernández B, Molina V. Hipertensión Arterial Guía para pacientes. 2da ed. México, 2008, CENAPRECE Secretaria de Salud, pp. 9-34

  • Whelton PK, Carey RM, Aronow WS, Casey DE Jr, Collins KJ, Dennison Himmelfarb C, et al. 2017 ACC/AHA/AAPA/ABC/ ACPM/AGS/APhA/ASH/ ASPC/NMA/PCNA Guideline for the Prevention, Detection, Evaluation, and Management of High Blood Pressure in Adults: A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol 2017 Nov 7. pii: S0735-1097(17)41519-1. doi: 10.1016/j. jacc.2017.11.006. [Epub ahead of print]. http://www.medigraphic.com/pdfs/medintmex/mim-2018/mim182k.pdf

  • Carey RM, Whelton PK; 2017 ACC/AHA Hypertension Guideline Writing Committee. Prevention, Detection, Evaluation, and Management of High Blood Pressure in Adults: Synopsis of the 2017 American College of Cardiology/American Heart Association Hypertension Guideline. Ann Intern Med 2018 Jan 23. doi: 10.7326/M17-3203. [Epub ahead of print] http://www.medigraphic.com/pdfs/medintmex/mim-2018/mim182k.pdf

  • Proyecto de Norma Oficial Mexicana PROY-NOM-030- SSA2-2017, Para la prevención, detección, diagnóstico, tratamiento y control de la hipertensión arterial sistémica, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 19 de abril de 2017. http://www.medigraphic.com/pdfs/medintmex/mim-2018/mim182k.pdf

Task Force for the management of arterial hypertension of the European Society of Hypertension; Task Force for the management of arterial hypertension of the European Society of Cardiology. 2013 ESH/ESC Guidelines for the Management of Arterial Hypertension. Blood Press 2013;22:193-278. http://www.medigraphic.com/pdfs/medintmex/mim-2018/mim182k.pdf

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