¿Dificultad para articular palabras? Disartría


La disartria es un trastorno neurológico del habla que resulta de anormalidades en la fuerza, velocidad, rango, regularidad, tono o exactitud de los movimientos requeridos para el control de la respiración, fonación, resonancia, articulación y prosodia en la producción del habla; en palabras sencillas es un déficit de la programación motora del habla, en el cual los músculos de la boca, la cara y el sistema respiratorio cursan un periodo de debilidad o parálisis debido a una lesión cerebral. El tipo y la gravedad de la disartria depende de la región del sistema nervioso que se vea afectada.

Los pacientes que sufren una alteración motora tanto en cavidad oral (boca) como en el área facial (cara), manifiestan trastornos del habla, es decir, presentan dificultad en la habilidad para comunicarse al articular con dificultad las palabras. La disartria es un trastorno motor del habla de origen neurológico que está caracterizado por lentitud, debilidad, imprecisión, incoordinación, movimientos involuntarios y/o alteración del tono de la musculatura implicada en el habla. Como consecuencia, la disartria implica una alteración de la articulación de la palabra. El término disartria proviene del griego y significa dis (alteración) + artria (articulación).

Algunas causas que originan una disartria son:

  • Accidentes vasculares cerebrales

  • Traumatismos craneoencefálicos

  • Tumores

  • Parálisis cerebral

  • Arteriosclerosis

  • Poliomielitis

  • Distrofias musculares

  • Poli neuropatías periféricas

  • Síndrome de Guillain Barré

  • Ataxia de Friedrich

  • Distonías deformantes y focales

  • Corea

  • Atetosis

  • Enfermedades Degenerativas

  • Parkinson

  • Esclerosis Lateral Amiotrófica

  • Esclerosis Múltiple

  • Enfermedad de Wilson

  • Enfermedad de Pick

  • Otras menos frecuentes

Este trastorno se desarrolla de manera distinta en cada paciente y las características dependen de las manifestaciones que lo causaron, así como del nivel de daño en sistema nervioso o muscular afectado y del compromiso mayor o menor de las estructuras involucradas.

Las disartrias pueden ser leves, moderadas o severas, estas deberán ser valoradas por el personal en salud correspondiente, en este caso un terapeuta en Comunicación humana, Terapeuta de lenguaje o afines son los profesionales adecuados para llevar a cabo la rehabilitación en dichas alteraciones. La evolución y el pronóstico dependen de la patología de base, del grado de afectación articulatorio, de las características personales y el entorno social del paciente.

Síntomas o características de la disartria

La persona con disartria puede presentar cualquiera de los siguientes síntomas, dependiendo de la magnitud y ubicación de la lesión al sistema nervioso:

  • "Arrastrar" las palabras al hablar

  • Hablar muy bajo o ser apenas capaz de susurrar

  • Hablar con lentitud

  • Torpeza en movimientos linguales

  • Hablar con rapidez y/o entre dientes

  • Movilidad limitada de la lengua, los labios y la mandíbula

  • Entonación (ritmo) anormal al hablar

  • Cambios en el timbre de la voz (voz nasal)

  • Ronquera

  • Voz entrecortada

  • Babeo o dificultad en el control de la saliva

  • Dificultad al masticar y/o deglutir

Dentro de la terapia de lenguaje, el especialista determinará qué tipo de ejercicios son los necesarios para cada paciente, el terapeuta observará el movimiento de los labios, la lengua, mejillas y velo del paladar, así como también los movimientos faciales y la integración de las funciones respiratorias para el habla y el timbre de la voz, entre otros.

El tratamiento en rehabilitación de los pacientes dependerá de la causa, el tiempo de evolución, los síntomas y el tipo. El terapeuta de lenguaje trabajará con el paciente para ayudarlo a mejorar sus destrezas y habilidades para la comunicación, agilizando la musculatura oro-facial.


Los objetivos generales de la terapia de lenguaje son:

  • Ayudar al paciente a hablar con mayor fluidez

  • Mejorar las funciones respiratorias para desarrollar un tono y ritmo óptimo del habla

  • Fortalecer los músculos de la cara y el cuello.

  • Incrementar el movimiento de la cavidad oral, lengua, labios, mejillas, etc.

  • Mejorar la articulación de las palabras

  • Enseñar a familiares y cuidadores del paciente con disartria estrategias para una mejor comunicación.

  • En los casos más graves, aprender a usar métodos alternativos de comunicación.

Los objetivos generales del tratamiento de la disartria son por una parte que el paciente logre satisfacer las necesidades comunicativas cotidianas en relación al daño neurológico, con el propósito de que obtenga una mejoría en su calidad de vida y por otra, la adaptación psicosocial del paciente y su familia, con el fin de que puedan colaborar para lograr una comunicación efectiva. Los objetivos específicos de la intervención están dirigidos a reactivar o mejorar los procesos motores básicos del habla alterados. Sin embargo, en algunos casos, esto no será posible: el trastorno sólo podrá ser compensado a través de medios aumentativos y/o alternativos de comunicación tales como un tablero alfabético, uso de gestos u otros medios para comunicarse, es importante recordar que la la intervención oportuna nos lleva a lograr mayores y mejores resultados cuando existe una alteración de este tipo.


Referencias.

  • González, R. Bevilacqua, J.A. (2012) Las disartrias. Revista Hospital Clínico Universidad de Chile. 23: 299 - 30. Recuperado de https://www.redclinica.cl/Portals/0/Users/014/14/14/disartrias.pdf

  • Webb, W. (2010) Neurología para el Logopeda. Barcelona España. Masoon

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