Fisioterapia en las lesiones del sistema nervioso periférico



El sistema nervioso periférico está conformado por nervios que emergen del sistema nervioso central y lo conectan con el resto del cuerpo. Se encargan de enviar información del cerebro y médula espinal a las extremidades; son los responsables del movimiento y sensaciones como el tacto, dolor, adormecimiento, temperatura, etc. El sistema nervioso periférico está conformado por nervios craneales que se encuentran en cuello y cabeza (12 pares) y los nervios espinales que se originan de diferentes porciones del tronco y se extienden a las extremidades (31 pares).


Las lesiones en los nervios periféricos tienen una prevalencia de 3% aproximadamente y pueden alterar la interacción entre el sistema nervioso central y las extremidades que pueden producir secuelas funcionales; a estas lesiones se les denomina “neuropatía periférica”, y su origen se debe principalmente a traumatismos, secundaria a enfermedades como diabetes mellitus, enfermedades autoinmunes como artritis reumatoide o por mecanismo de compresión, por ejemplo el síndrome del túnel del carpo. Estas lesiones deben ser atendidas lo antes posible; de no ser así, puede haber daño permanente.


CUADRO CLÍNICO

Los principales síntomas son pérdida de la sensibilidad o aumento de sensibilidad, pérdida de fuerza, disminución de la respuesta motora, alteraciones en la temperatura, alteraciones cardiacas, gastrointestinales y respiratorias. Los síntomas dependen del nervio afectado y del grado de afectación.


DIAGNÓSTICO

Para diagnosticar lesiones en los nervios periféricos, el médico deberá realizar una historia clínica, exploración física y exploración sensitiva. Una vez evaluados los aspectos clínicos es indispensable la valoración por medio de estudios y pruebas por imagen para conocer el estado de la lesión, principalmente la electromiografía, la resonancia magnética y de ser necesario estudio de conducción nerviosa. La radiografía y tomografía computarizada podrían descartar asociación a lesiones osteoarticulares y la ecografía para descartar compresiones así como analizar el estado del daño nervioso.


TRATAMIENTO

El tratamiento estará enfocado en atenuar el dolor y síntomas, así como evitar la discapacidad y pérdida funcional. Es importante acudir a un profesional de la salud al percibir la sintomatología para poder recibir el tratamiento adecuado a la lesión. Cuando los síntomas son leves, el descanso de la extremidad afectada podría ser la solución y posteriormente el tratamiento fisioterapéutico ayuda a mejorar la funcionalidad y evitar la reaparición de los síntomas. En algunas lesiones originadas por traumatismos y en casos en los que los síntomas no ceden, es necesaria la intervención quirúrgica.



TRATAMIENTO FISIOTERAPÉUTICO


La rehabilitación puede ser lenta y requerir mucho tiempo y esfuerzo. Por lo que es importante que el paciente sepa el pronóstico para su caso. Es importante crear adherencia al tratamiento ya que es la clave para el éxito del mismo. El tratamiento se basa principalmente en ejercicio para mejorar la conexión sensorial y la funcionalidad, pudiendo incluir la aplicación de agentes físicos. Algunas intervenciones empleadas son:


  • Ejercicio terapéutico progresivo (en algunos casos al inicio puede ser asistido por el terapéuta).

  • Técnicas de reeducación sensitiva nerviosa

  • Ejercicio de fortalecimiento

  • Movilizaciones del nervio

  • Estiramientos

  • Láser terapéutico

  • Electroterapia

  • Termoterapia

  • Terapia manual

  • Aparatos ortésicos

Es importante realizar un plan de ejercicios en casa (indicados por el fisioterapeuta) y tener constancia para acortar el tiempo de rehabilitación.










BIBLIOGRAFÍA


  1. Schwebel, M., Michel, T., & Liverneaux, P. (2022). Tratamiento y rehabilitación de las lesiones de los nervios periféricos. EMC - Kinesiterapia - Medicina Física, 43(1), 1–13. https://doi.org/10.1016/s1293-2965(21)45976-1


  1. Wavreille, G., Clairemidi, A., Sauvage, A., Arnaout, A., Brulard, C., Lasnier, A., & Fontaine, C. (2013). Lesiones traumáticas de los nervios periféricos (excluido el plexo braquial). EMC - Aparato Locomotor, 46(3), 1–13. https://doi.org/10.1016/s1286-935x(13)65495-7

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