PATRONES DE EJECUCIÓN EN EL REGRESO LABORAL (COVID – 19)


¿Qué son los patrones de ejecución y qué relación tienen con el regreso laboral ante la contingencia que hoy en día vivimos?


Los patrones de ejecución se refieren a los hábitos, rutinas, roles y rituales que utilizamos las personas para realizar las diferentes ocupaciones en nuestra vida diaria.

Antes conocer el tema a profundidad, vamos a aprender que es cada una de ellas; por ejemplo, los hábitos son los comportamientos específicos y automáticos útiles que permiten a la persona su funcionalidad diaria, mientras que las rutinas son secuencias establecidas de las actividades diarias. Los roles son un conjunto de comportamientos esperados por la sociedad y moldeados por la cultura, mientras por otro lado los rituales son las acciones simbólicas con un significado espiritual, cultural o social, lo cual favorece sus valores y creencias.


A continuación mencionaremos unos ejemplos:

  • HÁBITO: Colocar automáticamente las llaves en el hogar al regresar del trabajo en un mismo lugar.

  • RUTINA: Realizar la secuencia diaria por las mañanas para ir al baño, bañarse, atender su higiene personal, vestirse y desayunar antes de ir al trabajo.

  • ROL: Regreso laboral de un ejecutivo de una corporación luego de haber presentado Covid–19.

  • RITUAL: Utiliza el abrigo heredado por varias generaciones en las posadas del trabajo como su madre lo hacía.


Para mejorar nuestra calidad de vida al regreso laboral, es importante que durante la estancia en casa nosotros mismos nos permitamos hacernos una introspección, lo cual nos enseñe a identificar nuestras fortalezas y puntos de mejora, saber quiénes somos, para qué somos buenos y qué somos capaces de hacer. Recordemos que la salud no solo es la ausencia de la enfermedad, sino un bienestar físico, social y emocional; al momento de conocernos a nosotros mismos nos permitimos saber hacia dónde regresar o no, qué tipo de trabajo es el indicado para nosotros y que actividad laboral nos hace sentirnos bien como persona – ambiente – ocupación.


Crea y pon en práctica tus propias rutinas en base a lo que has obtenido en casa, adapta un horario organizacional y mejora tu compatibilidad estableciendo los tiempos óptimos para despertar y dormir.

Al regreso laboral, establece tus rutinas mediante los compromisos y responsabilidades. En general, las personas necesitamos un horario en el cual desempeñamos de mejor manera nuestras actividades, hay personas que deciden despertar temprano y explotar las primeras horas del día, mientras que otros son como búhos siendo creativos durante la noche.


Un consejo para conocer cuáles son tus tiempos fuertes durante tu trabajo es que cuando sientas que tu concentración va disminuyendo o te encuentres haciendo actividades poco significativas o sin importancia solo por hacer algo, pregúntate lo siguiente:

  • ¿Qué es lo más importante que podría estar haciendo en este momento? (Mejora tu rol laboral, disminuyendo factores que evitan que lo logres)

  • ¿Cómo podría hacer esto de manera más eficiente y rápida? (Crea rutinas)

  • ¿Cuál sería la mejor forma de realizar esto? (Mediante rituales lo cual tiene un valor significativo para ti ya sea espiritual, cultural o social)

Para las instituciones y/o empresas es recomendable emplear o seguir empleando el “home-office”, siendo beneficioso tanto para la empresa como el trabajador, produciendo ahorros en tiempos improductivos (desplazamientos, ineficiencias en el lugar de trabajo e, incluso, reuniones más cortas); mientras que, para la empresa, unos empleados más satisfechos generarán unos mejores ratios de productividad y eficacia, que mejorarán los resultados de la empresa, atendiendo a la afirmación de que todas las personas somos diferentes en cuestión de aptitudes, cualidades, capacidades y responsabilidades, y no por ello uno es mejor que otro.


Cabe mencionar que para que los trabajadores desempeñen sus roles laborales de mejor manera, la empresa y/o institución deberá adoptar medidas organizativas o preventivas de manera parcial o completa, disminuyendo situaciones de contacto social sin necesidad de paralizar su actividad como por ejemplo la organización de la tarea de modo en que se reduzca el número de trabajadores expuestos, estableciendo reglas para evitar y reducir las actividades rutinarias y de esta manera favorecer el menor contacto mientras superamos totalmente esta pandemia.


Referencias.

Marco de trabajo para la práctica de Terapia Ocupacional: Dominio y Proceso. 3era edición. 2014



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