Valoración de la disfagia: método MECV-V
El envejecimiento, los accidentes cerebrovasculares (ACV) y las enfermedades neurodegenerativas, entre otros padecimientos pueden estar asociados o ser …
El envejecimiento, los accidentes cerebrovasculares (ACV) y las enfermedades neurodegenerativas, entre otros padecimientos pueden estar asociados o ser causa de disfagia orofaríngea (alteración de la deglución).
La disfagia orofaríngea es un trastorno importante que, si no es atendida adecuadamente, puede afectar la nutrición, la seguridad, el bienestar y la calidad de vida de los pacientes, pudiendo llegar a causar la muerte por asfixia o atragantamiento.
Por lo tanto es necesario usar métodos de detección que sean simples, rápidos y validados, para poder hacer un diagnóstico temprano, ya que no siempre se cuenta con equipos especializados.

El método de exploración clínica volumen-viscosidad (MECV-V), es útil para identificar la disfagia orofaríngea. Se basa en que la disminución del volumen del bolo y el aumento de la viscosidad mejoran la seguridad de la deglución. Una ventaja que incluye este método es la capacidad para determinar la viscosidad que el paciente puede ingerir de forma segura, permitiendo reconocer la disfagia, evitar la broncoaspiración y ajustar la dieta para evitar complicaciones posteriores.
Este método consiste en administrar bolos de 5, 10 y 20ml de tres diferentes texturas: néctar, pudding y líquido, tras mezclar líquido con espesante (goma xantana), mientras se monitorizan los signos de seguridad de la deglución y signos de alteración de la eficacia de la deglución.
Los signos de seguridad en la deglución son: tos con la deglución, voz húmeda y sin fuerza y desaturación de oxígeno.
Los signos de alteración de la eficacia de la deglución son: inadecuado sello labial, residuos orales y faríngeos y deglución fraccionada.
Antes de iniciar la prueba es importante explicar al paciente en qué consiste la prueba, que esté despierto y con una actitud colaborativa, en posición erguida, sentado, colocarle un pulsioxímetro y pedirle que diga su nombre para evaluar el timbre de su voz y detectar posibles cambios.
Se comienza siempre administrando 5 ml de néctar, que es la viscosidad intermedia. Si se observan signos de seguridad o eficacia, esto indica que el paciente no tolerará de manera segura mayores volúmenes de néctar (10 y 20 ml). En ese caso, tampoco tolerará la viscosidad menor (líquido) con seguridad. Por lo tanto, se procederá a probar una viscosidad mayor (pudding) para determinar si el paciente lo tolera de forma segura. Si el pudding de 5 ml es bien tolerado, se irá aumentando el volumen a 10 y 20 ml.
En caso de no presentarse signos de seguridad con los 5 ml de néctar, se continuará administrando mayores volúmenes de la misma viscosidad. Si el paciente tolera 20 ml de néctar, se procederá con 5 ml de líquido, aumentando luego a 10 y 20 ml. Finalmente, se probará el pudding en volúmenes de 5, 10 y 20 ml, suspendiendo la prueba en el momento en que el paciente presente signos de seguridad en la deglución.
Cuando alguno de los signos de seguridad y/o eficacia resulte alterado en algún volumen de las series, la prueba será positiva para ese volumen y esa serie. Esto ayudará a determinar la textura de los alimentos y la viscosidad de los líquidos más adecuadas para poder nutrir e hidratar al paciente de forma segura.
La dieta con modificaciones en la textura de los alimentos y en la viscosidad de los líquidos es fundamental en el tratamiento de pacientes con disfagia. Su propósito es proporcionar una alimentación efectiva que asegure una buena nutrición e hidratación, mientras en la terapia se trabajan las técnicas y ejercicios musculares para que el paciente pueda mejorar su capacidad de deglución.
Referencias
- Velasco, M.; García-Peris, P. (2009), Causas y diagnóstico de la disfagia, Nutrición Hospitalaria, vol. 2, núm. 2, mayo, 2009, pp. 56-65.
- Mínguez Díez, M. C. (2015), ¿El método de exploración clínica volumen-viscosidad es válido y seguro para detectar pacientes con disfagia orofaríngea?, Revista de Enfermería Basada en la Evidencia, Vol. 12, Nº. 51-52, 2015.
- Hernández-Bello, E., Castellot-Perales, L., Tomás-Aznar, C. (2019), Valoración de la disfagia con el test método exploración clínica volumen-viscosidad en pacientes ingresados tras un accidente cerebrovascular; Revista Científica de la Sociedad Española de Enfermería Neurológica, enero - junio 2019, Vol. 49, páginas 8 - 15.
- Rebollo Pérez, M.I., Rabat Restrepo, J.M. y otros (2022), Abordaje integral del paciente con disfagia orofaríngea. Consenso de expertos GEDYN, Revista de Nutrición Clínica en Medicina, Vol. XVI - Número 3, diciembre 2022, páginas 119-178.
Escrito por
Equipo clínico de Vlinder Center
Especialista de Vlinder Center


