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  • Writer's pictureDr. Emmanuel Alejandro García

¿Qué es el dolor musculoesquelético?


Dolor musculoesquelético

El dolor musculoesquelético es la causa más frecuente de dolor crónico; en la práctica clínica presenta grandes desafíos de diagnóstico, tratamiento y pronóstico pues abarca ámbitos tanto físicos, emocionales, funcionales y de participación social; como consecuencia puede provocar distintos grados de discapacidad y deterioro de la calidad de vida.


El dolor musculoesquelético o también llamado síndrome de dolor miofascial, es un cuadro clínico de dolor regional agudo o crónico, que se origina en el músculo y uno de sus componentes llamado fascia, que se caracteriza por tener una banda tensa aumentada de consistencia, que a la palpación produce dolor local y referido a distancia (Lo que llamamos punto gatillo).


El dolor miofascial puede ser primario, asociado frecuentemente a un desbalance muscular por sobre uso y/o alteración de la alineación y de la postura, o bien, este puede ser secundario cuándo ocurre en concomitancia con otras patologías, de las cuales principalmente encontramos patologías degenerativas o inflamatorias articulares, fibromialgia y traumatismos.


Las personas que enfrentan la lesión y el dolor suelen asociarlo como obstáculo, la evitación puede ser adaptativa a corto plazo mientras la lesión aguda sana, pero en última instancia, la cronicidad del dolor y el miedo a la actividad conducen al desuso, el desacondicionamiento y la discapacidad.


¿Cómo interviene la rehabilitación en el dolor musculoesquelético?


Existen muchas técnicas y agentes que se manejan dentro de la rehabilitación para brindarle una solución efectiva y duradera a los pacientes con esta patología. La masoterapia ayuda a la liberación miofascial es la base del tratamiento del dolor miofascial, en todas las etapas evolutivas, siendo relevante en las primeras etapas y debe ser complementada con técnicas de elongación muscular (estiramientos).


El uso de agentes físicos como la electroterapia como lo son la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS) inhibe la transmisión y captación de impulsos nerviosos dolorosos por parte del sistema nervioso central, contribuyendo a la sensación de mejoría y analgesia. Sin embargo, este no se puede recomendar como terapia de primera línea y tiene que ir siempre acompañado de otra intervención.


La actividad física influye positivamente en la calidad de vida, las actividades de la vida diaria, el afecto emocional, la función física general y la independencia. El ejercicio es una modalidad de atención que ha demostrado mejorar el dolor crónico ya que tiene efectos antiinflamatorios, reduciendo sustancias como las citoquinas y normaliza señales en el sistema nervioso central. La actividad física desencadena la liberación de opioides endógenos para producir "analgesia inducida por el ejercicio" que reduce la percepción del dolor durante y después del ejercicio.


El ejercicio tiene que ser visto como un medicamento que se tiene que tomar a diario y es por eso que el equipo de rehabilitación tiene que realizar una valoración para poder hacer la prescripción adecuada de esta intervención. Se ha demostrado que el ejercicio de intensidad baja a moderada definido como 50-60% de la frecuencia cardíaca máxima (FCHR máxima) tiende a mejorar los síntomas de dolor crónico. De igual forma el ejercicio de fuerza y flexibilidad tienen impacto positivo en la modulación del dolor y la reintegración de los pacientes a sus actividades.


El dolor musculoesquelético puede ser el inicio de una cascada de eventos y patologías que pueden llevar a la generación de discapacidad o limitación. Es por eso que la intervención de un equipo de rehabilitación es indispensable para otorgar mediante una evaluación objetiva y oportuna, el tratamiento más indicado para solucionar la patología del paciente.



Referencias

  1. Ambrose, K. R., & Golightly, Y. M. (2015). Physical exercise as non-pharmacological treatment of chronic pain: Why and when. Best practice & research. Clinical rheumatology, 29(1), 120–130. https://doi.org/10.1016/j.berh.2015.04.022

  2. Smith, B. E., Hendrick, P., Bateman, M., Holden, S., Littlewood, C., Smith, T. O., & Logan, P. (2019). Musculoskeletal pain and exercise-challenging existing paradigms and introducing new. British Journal of Sports Medicine, 53(14), 907–912. https://doi.org/10.1136/bjsports-2017-098983

  3. Borisovskaya, A., Chmelik, E., Karnik, A. (2020). Ejercicio y dolor crónico. En: Xiao, J. (eds) Physical Exercise for Human Health. Avances en Medicina Experimental y Biología, vol 1228. Springer, Singapur. https://doi.org/10.1007/978-981-15-1792-1_16

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