Lesiones en corredores: cuando parar y cuando seguir corriendo




Salvo los corredores a campo traviesa que están en un riesgo mayor de sufrir lesiones traumáticas (caídas, torceduras/esguinces, golpes/contusiones, heridas, etc.) la mayoría de los que corremos, si nos lesionamos, lo haremos por el denominado sobreuso: la repetición de los movimientos propios de la carrera en cantidades en las cuales el cuerpo no puede tolerarlos o bien cuando no le damos las condiciones adecuadas para recuperarse de cargas de entrenamiento adecuadas (hidratación, calzado/superficie de entrenamiento, nutrición, sueño y/o descanso).


El sobreuso es por mucho el factor más importante en la aparición y progresión de la mayoría de las lesiones en los corredores y por ello, su eliminación es la piedra angular del tratamiento definitivo (no paliativo), más allá de medicamentos, vendajes o “aparatos”; como plantearé más adelante, esta eliminación del sobreuso en muchos casos no necesariamente significa dejar de correr, pero puede serlo, claro desde una perspectiva puramente médica. Sin embargo, en la actualidad el personal de salud a cargo de los deportistas debe analizar el efecto que sus recomendaciones tendrán en el bienestar de cada corredor en particular, es decir, una vez que se ha comprendido el problema a cabalidad, tomar en conjunto la mejor decisión para el atleta y solo para el atleta. Algunas de las cosas que los médicos del deporte y corredores debemos considerar para decidir parar o no son:


  • El momento de aparición de la lesión: al inicio de la preparación, al final de la preparación, justo antes de la competencia...

  • La importancia que la competencia tiene para el corredor: campeonato o competencia fundamental etc.

  • El tiempo que queda para la competencia: dias, semanas, meses.

  • El riesgo de agravar la lesión o de generar otras: parar unas semanas o “unos años” y si el corredor está dispuesto a correr esos riesgos.

  • La edad del corredor: la mayoría de los niños deben parar.

  • El nivel de rendimiento del deportista: un principiante puede fácilmente cambiar la actividad por otra y seguir mejorando, el elitario no.

  • Las potenciales implicaciones financieras que el parar pudiera significarle al corredor (me refiero a los profesionales)


Dos o inclusive una década atrás, la mayoría de los deportistas “entrenaban” sobre la lesión, ayudándose con una o varias intervenciones para mitigar los síntomas (vendaje, medicamento, sesiones de fisioterapia, etc) o bien intentaban sanar mientras seguían “mejorando” su rendimiento, pero la realidad es que los resultados de este abordaje no significaban mejoría en las marcas o resultados competitivos y desafortunadamente puede tornarse peligroso para la salud y futuro deportivo del corredor. Hoy, los mejores atletas del mundo (que en mi perspectiva son en quienes debemos de poner los ojos) optan por recuperarse de la lesión a un nivel seguro antes de reintegrarse al entrenamiento o competencia, eso sí, siempre manteniéndose activos en otras modalidades de ejercicio/entrenamiento (entrenamiento cruzado) cuidando a detalle intensidades y cantidades de entrenamiento, en este escenario el equipo de rehabilitación de vuelven sus coaches. Otra aproximación a las lesiones es disminuir las cargas de entrenamiento a un nivel al cual sea posible alcanzar un balance positivo en la relación curación:lesión, en teoría posible, pero sumamente difícil en la práctica debido a que la mayoría de los corredores buscan atención médica cuando la evolución de la lesión ha alcanzado etapas avanzadas.


Por último parar, admitámoslo, ningún corredor lo quiere pero en algunos casos como en el síndrome de sobreentrenamiento o en del piramidal no hay mejor remedio (de hecho es el único) lo importante es hacerlo con la plena conciencia y conocimiento de que es la opción, un receso para alcanzar los objetivos planteados, una oportunidad para mejorar, para analizar la manera en que hemos venido haciendo las cosas y corregirlas, de las lesiones se aprende muchísimo, pueden si se orientan y resuelven de la mejor manera, ser el detonante para sacar lo mejor de un corredor.


Referencias

  • Buist I, Bredeweg W, Bessem W et. al. Incidence and risk factors of running-related injuries during preparation for a 4-mile recreational running event. Br J Sports Med 2010;44:598–604.

  • Federer AE , Taylor DC, Mather RC. Using Evidence-based Algorithms to Improve Clinical Decision Making. Sports Med Arthrosc Rev 2013;21:155–165

  • Fields KB. Running Injuries: Changing Trends and Demographics. Curr Sports Med Rep 2011; 10(5) 299-303.

  • Hunter SK, Stevens AA, Magennis K et al. Is There a Sex Difference in the Age of Elite Marathon Runners? Med. Sci. Sports Exerc.2011, 43 (4): 656–664.

  • Tonoti, Cumps, Aert et. al. Incidence, risk factors and prevention of running related injuries in long-distance running: a systematic review. SPORT & GENEESKUNDE 2010 (5) 12-18.

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